Querida Antonia:
Hoy llega el momento de decirte hasta pronto, y aunque sabemos que la jubilación es un merecido descanso, no podemos evitar sentir una mezcla de alegría y nostalgia.
Fuiste de esas presencias que, sin hacer ruido, lo dicen todo: callada, pero siempre atenta; discreta, pero profundamente generosa. Supiste estar sin imponerte, ayudar sin esperar nada a cambio, y acompañar desde el corazón.
Te vamos a extrañar mucho, porque dejas una huella hecha de pequeños gestos cotidianos que hablan de quién sos: una gran persona y una compañera inolvidable.
Gracias por todo lo que nos diste. Que esta nueva etapa esté llena de momentos hermosos, de tiempo para vos y para disfrutar la vida como te lo merecés.
Con cariño y admiración,
Comunidad Educativa del del ISFD "Insp. Albino Sánchez Barros".