Los estudiantes de 3° año del Profesorado de Lengua y Literatura, en el marco de la asignatura Historia y Política de la Educación Argentina, han desarrollado un recorrido formativo que les permitió aproximarse de manera crítica y reflexiva a los principales procesos históricos y pedagógicos que configuraron el campo educativo en nuestro país.
A partir de diversas lecturas y actividades, los alumnos abordaron el período colonial, analizando el impacto del Imperio español y la pedagogía de la evangelización, en la que la educación se encontraba fuertemente ligada a la transmisión de la fe y al control cultural. En este sentido, se profundizó en la experiencia de las misiones jesuíticas y en el rol que cumplió la Universidad Nacional de Córdoba como una de las primeras instituciones educativas del territorio, marcada por una impronta religiosa y elitista.
Asimismo, se trabajaron las transformaciones introducidas durante la etapa borbónica, en la cual se evidencian intentos de modernización administrativa y educativa, en diálogo con las ideas de la Ilustración. En este contexto, la creación del Virreinato del Río de la Plata constituyó un hito clave para comprender los cambios políticos, económicos y educativos en el territorio.
Por otro lado, los estudiantes reflexionaron sobre la educación de las mujeres a partir de las ideas de Manuel Belgrano, quien sostuvo la importancia de la formación femenina como base para el desarrollo social, marcando una postura innovadora para su época.
Finalmente, el recorrido culminó con el análisis de la Revolución de Mayo, entendida no solo como un acontecimiento político, sino también como un punto de inflexión en las concepciones educativas y en la construcción de un nuevo sujeto social.
Como instancia de cierre y apropiación significativa de los contenidos, los alumnos llevaron a cabo una propuesta pedagógica creativa: la recreación de una tertulia en la casa de Mariquita Sánchez de Thompson. En este espacio simbólico, los estudiantes representaron y debatieron los temas trabajados, estableciendo vínculos entre la educación colonial y los ideales emergentes de la época revolucionaria.
A través de esta experiencia, no solo pusieron en juego sus conocimientos históricos, sino que también reflexionaron sobre el tipo de sujeto que se buscaba formar en cada período, reconociendo continuidades y rupturas en las prácticas educativas. De este modo, la actividad permitió integrar saberes, fomentar el pensamiento crítico y resignificar el pasado desde una perspectiva pedagógica actual.