Objetivos Institucionales

1. ORIENTACIONES GENERALES DEL PROYECTO (Extraído del PEI año 2000)

1. a. Principios y Objetivos que orientan la propuesta institucional

En el I.S.F.D. “Albino Sánchez Barros” aspiramos a formar hombres y mujeres pluralistas, participativos, solidarios, reflexivos, autocríticos, con capacidad de superación, competentes, rigurosos y responsables en el campo del conocimiento y en el ejercicio de la docencia.

Por ello, adherimos a los valores plasmados en el artículo sexto de la Ley Federal de Educación y es nuestra intención contribuir a su puesta en práctica:

“El Sistema Educativo posibilitará la formación integral y permanente del hombre y la mujer, con vocación nacional, proyección regional y continental y visión universal, que se realicen como personas en las dimensiones cultural, social, estética, ética y religiosa, acorde con sus capacidades, guiados por los valores de la vida, libertad, bien, verdad, paz, solidaridad, tolerancia, igualdad y justicia. Capaces de elaborar, por decisión existencial, su propio proyecto de vida. Ciudadanos responsables, protagonistas críticos, creadores y transformadores de la sociedad, a través del amor, el conocimiento y el trabajo. Defensores de las instituciones democráticas y del medio ambiente”.

En orden a esta concepción de hombre, los principios que orientan y sustentan la construcción de la propuesta de transformación institucional y curricular del I.S.F.D. “Albino Sánchez Barros” son los siguientes:

La institución trabaja con lo que, en el siglo XXI, es el capital fundamental: El conocimiento. Este conocimiento debe ser fundamentado epistemológicamente, contextualizado, interconectado y traducido en sus posibilidades de aplicación tecnológica.

El desarrollo y la consolidación de competencias constituyen un eje prioritario en el terreno pedagógico: No sólo las intelectuales (analíticas, creativas y metacognitivas), sino también las competencias prácticas, interactivas, sociales, éticas y estéticas; pues el mundo del siglo XXI es el mundo de la alta competitividad, de la eficiencia y de la búsqueda de la excelencia, también en el trabajo docente.

La institución debe desarrollar la conciencia y la comprensión necesaria para convertirse en una organización abierta al aprendizaje, donde lo que importa son los espacios de interacción abierta y creativa; donde la evaluación cuanti-cualitativa sea una rutina de perfeccionamiento interno.

La institución debe desarrollar un estilo de gestión basado en una planificación estratégico-situacional, estilo que dé lugar a formas concretas de organización institucional en las que el empleo de la mediación y la negociación sean fuerzas positivas para la resolución de conflictos; a nuevos criterios para reclutar y promover al personal; a nuevos criterios para asignar tiempos y espacios de trabajo.

La institución debe estar abierta a la búsqueda de respuestas alternativas a necesidades educativas diversas y cambiantes, a partir del reconocimiento de nuevos escenarios educativos, estableciendo todos los lazos de cooperación interinstitucional que sean necesarios, pues el mundo del siglo XXI es el mundo de la polivalencia y la polifuncionalidad.

Partiendo de estos principios, aspiramos a construir una identidad institucional orientada hacia el logro de:

Formación docente de alto nivel de calidad, no sólo para las funciones docentes tradicionales sino también para otras funciones necesarias en educación.

Profesionalización de la docencia, apelando a la capacitación y a la investigación educativa como procesos promotores de cambios y mejoras en las problemáticas de la práctica docente.

Organización y gestión institucional en la que los actores desarrollen sentidos de pertenencia y participación.

Articulación efectiva con el medio socio-cultural en que está inserto desde su especificidad como institución educativa, apelando a la promoción de la cultura educacional del medio.

En el desarrollo de la tarea formadora del Instituto se trabajará sobre la base de las siguientes concepciones:

Se aspira a que el conocimiento:

Sea fundamentado epistemológicamente, integrado, contextualizado y aplicable.
Se distribuya con equidad.
Se oriente a mejorar la práctica docente y el aprendizaje de los alumnos.
Ocupe el lugar de lo relevante y lo protagónico a nivel institucional.

Con respecto a la producción, circulación y transposición del conocimiento, se aspira a que:

Producir conocimiento en esta institución signifique: encontrar nuevas formas de operar sobre la realidad; realizar nuevas elaboraciones teóricas sobre la realidad educativa, o bien revalorizaciones o resignificaciones de saberes previos.

La producción de conocimiento se fundamente en la reflexión sobre la acción; articulando práctica y teoría a fin de enriquecer la práctica docente.

Todo conocimiento que un actor institucional produzca, debe servirle a él y al resto de los actores para operar sobre la realidad y mejorarla o perfeccionarla. Por lo tanto, es bueno que dicho conocimiento sea “puesto en común” a nivel institucional, buscando los espacios y tiempos adecuados para su difusión.

La transposición del conocimiento se realice resguardando la coherencia con el campo disciplinar de origen y la significatividad psicológica y pedagógica para el alumno.

Se aspira a que el aprendizaje:

Sea relevante y significativo desde el punto de vista disciplinar, pedagógico y cognitivo. 
Posibilite el dominio de saberes conceptuales, procedimentales y actitudinales.
Posibilite al alumno acceder al análisis reflexivo de los componentes valorativos subyacentes en las elaboraciones que aborda.
Promueva el valor del pluralismo y la tolerancia, de la cooperación, la construcción compartida y la socialización de saberes.
Se construya conjuntamente con la conciencia de la responsabilidad social y sentido ético que pesan sobre la preparación y la actuación docente.
Esté sometido a una a evaluación constante de su calidad.

Se aspira a que la enseñanza:

Se defina como una acción comunicativa y no meramente instrumental.
Posibilite el aprendizaje, estableciendo una mediación significativa entre el sujeto y el objeto de conocimiento.
Permanezca abierta al debate, a la crítica, a la argumentación, a la búsqueda de hipótesis alternativas, a la evaluación y revisión permanente.
Se fundamente en la honestidad intelectual; haga explícitas y fundamente las posturas en que se basa.

Se reconoce que la institución educa en los diversos espacios y tiempos que hacen a la vida institucional y mediante los principios que la rigen, más allá de los límites del aula, los propósitos y contenidos de formación. Por ello es importante someter a análisis, tanto en el aula como en otros “foros” institucionales (jornadas de profesores, reuniones de trabajo en departamento, etc.,) los valores o disposiciones que la institución legitima.

Se aspira a una gestión institucional que:

Parta de una visión integral de la institución y se planifique estratégica y colegiadamente.
Se fundamente en una concepción de poder compartido por los actores institucionales, cada uno desde su función específica y con distintos grados de responsabilidad.
Se oriente a la democratización progresiva de la estructura y la dinámica institucional.

Se desarrolle conforme a los principios de:

Flexibilidad (en la asignación de funciones y tareas en relación con los cargos de la planta funcional).
Coordinación (de enfoques, objetivos, funciones y acciones).
Rotación (de los actores institucionales en los cargos de coordinación, planificación, jefatura de departamentos y representación estamental)2.

Posibilite una comunicación fluida, formal e informal, entre los actores institucionales. 
Considere, en los procesos de toma de decisión, la visión y aportes de los alumnos, como principales destinatarios de la tarea formadora del Instituto.

Esté sometida a un proceso de evaluación permanente, interna y externa, entendiendo a la “evaluación como perfeccionamiento”; que posibilite revisar procesos, resultados y productos.

Se aspira a que la Institución desarrolle un intercambio permanente y significativo con el medio externo. Para ello se desea:

Fortalecer los rasgos de identidad propia, estableciendo, con respecto al medio socio-cultural en el que está inserta, una interacción permanente que le permita percibir las necesidades y demandas del mismo y organizarlas en función de las que se puedan satisfacer según la especificidad, propósitos y capacidades institucionales.

Construir y sostener vínculos de colaboración y mutuo beneficio con otras instituciones, comunitarias y educativas, orientados a fortalecer y mejorar la Formación Inicial, la Capacitación docente y la Investigación y Desarrollo educativos.


2. ASPECTO INSTITUCIONAL

En cuanto institución educativa, el desarrollo de la labor formadora en este IFDC requiere la puesta en juego de diversas funciones, que pueden sintetizarse en las siguientes: 
Función de dirección y gestión;
Función de planificación, evaluación y asesoramiento a la función directiva en la toma de decisión;
Función de coordinación;
Función de enseñanza;
Función de administración y secretaría3.

A su vez, reconociendo las funciones constitutivas que implica la Formación Docente Continua en el marco de la legislación educativa vigente y de los acuerdos federales respectivos, este I.S.F.D. ha asumido las siguientes:

Función de Formación Inicial, que constituye el proceso sistemático que posibilita el desarrollo de competencias propias del ejercicio profesional de la docencia en los distintos niveles y ciclos del Sistema y comprende todas aquellas experiencias de aprendizaje previas al egreso del alumno del Instituto.

Función de Capacitación, perfeccionamiento y actualización docente; que implica la atención de las demandas de formación posteriores al título, de egresados, de quienes deseen ingresar al Sistema Educativo para el ejercicio de la docencia y de docentes en ejercicio, del establecimiento o de otras instituciones educativas. Posibilita la adecuación, profundización o completamiento de la formación inicial del capacitando. 

Función de Promoción, Investigación y desarrollo educativo; orientada a la construcción de información significativa y relevante sobre la realidad educativa del Instituto Formador y de las escuelas destino y a la proposición, implementación, seguimiento y evaluación de alternativas superadoras.

Sobre la base de este enfoque, las mencionadas funciones adquieren en nuestro Instituto características propias, que se ponen en evidencia en posteriores apartados de este capítulo.

A su vez, teniendo en cuenta la complejidad de la función formadora y los desafíos que plantea el sostenimiento de la calidad en una institución de grandes dimensiones como esta, en el I.S.F.D. “Albino Sánchez Barros” la organización Institucional comprende los siguientes departamentos:

Departamento de Formación Inicial,
Departamento de Capacitación, Perfeccionamiento y Actualización docente,
Departamento de Investigación y Desarrollo Educativo,
Departamento de Orientación al Alumno, y
Departamento de Desarrollo Institucional y Profesional.

Las funciones desarrolladas en el marco de los mencionados Departamentos se definen y articulan con los restantes actores y sectores que componen la institución, cuya mutua relación se plasma en el organigrama de la siguiente página. Seguidamente se detalla la misión y funciones propias de cada componente incluido en el mismo.

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